Para ilustrarnos acerca del cambio de peso que sufrió la paciente, la cual presenta hipertiroidismo, es necesario entender los mecanismos de regulación de peso que posee el cuerpo que se encargan del control de la ingesta calórica en el ser humano.
Se conocen dos sistemas de regulación del peso corporal y la ingesta calórica, uno a largo plazo y otro a corto plazo. El primero de ellos está coordinado por las hormonas de control hipotalámico conocidas como leptina y adipoquinas e insulina las cuales envían una señal de adiposidad a dicho órgano para producir respuestas específicas.También encontramos a las hormonas tiroideas T3 y T4 y a los glucorticoides.
Sistema de regulación a largo plazo
La leptina es una hormona peptídica liberada por el tejido adiposo la cual viaja por la sangre hasta llegar al sistema nervioso central, una vez allí, transmite un mensaje hacia el hipotálamo (núcleo arcuato) el cual le informa que el reservorio de ácidos grasos en el adipocito es suficiente para cumplir con el requerimiento energético necesario del organismo. Esto se interpreta en dicha estructura como una disminución gradual en el apetito. Asimismo la leptina en el sistema nervioso es promotora a nivel nuclear de la expresión del polipéptido: propiomelanocorticona (POMC) el cual es el precursor de la hormona estimuladora de los α Melanocitos (α-MSH) cuya acción recae como neurotransmisor que informa a la siguiente neurona una señal de saciedad este mensaje al ser transmitido por continuidad se interpreta como una disminución en el apetito. También la leptina dentro de sus funciones endocrinas, respecto a las hormonas tiroideas produce una estimulación de producción del promotor TRH nuclear, el cual está encargado de estimular la producción de TSH. En condiciones normales las hormonas tiroideas T3 y T4 por retroalimentación la expresión de este promotor, en el hipertiroidismo estas disminuyen los niveles de leptina e inhiben la expresión de TSH por tanto las concentraciones de TSH disminuyen como se muestra en los exámenes de la paciente.
A continuación se presenta un video que nos habla de manera general acerca del efecto de la leptina:

Las adipoquinas en general son hormonas que dictan el estado en el cual se encuentran las reservas energéticas (triacilglicéridos y colesterol) del tejido graso, y envían al hipotálamo una señal de saciedad cuando estas reservas, luego de la ingesta calórica, son repuestas.
La insulina es una hormona peptídica producida por las células β de los islotes de langerhams en el páncreas, cuya función principal es la de reducir los niveles de glicemia en sangre. Ésta no es su única función, puesto que a nivel hipotalámico, la expresión de insulina se traduce en el núcleo arcuato, en una disminución del apetito. Esto se debe a que entre algunos efectos de dicha hormona se inhibe la liberación del neuropéptido Y (NPY) el cual es un neurotransmisor que las neuronas orexígenicas elaboran y envían en señal de apetito hacia la siguiente neurona con la cual se comunican, por lo tanto la insulina inhibe la sensación de apetito. Por otro lado estimula a las neuronas anorexigénicas a producir POMC que como explicamos antes, es un precursor de α-MSH que envía una señal de saciedad que se transmite por todo el sistema nervioso disminuyendo la ingesta de alimentos.
Asimismo, encontramos en este sistema a las hormonas tiroideas que y a los glucocorticoides que estimulan el apetito.
Respecto a las hormonas tiroideas además de la función coordinada con la leptina, estas a largo plazo, logran aumentar el metabolismo basal a causa del estrés oxidativo que se está produciendo en la paciente, actuando en el sistema nervioso simpático y desencadenando varias respuestas en dicha estructura entre las cuales se encuentran: aumento de la presión sanguínea y el ritmo cardíaco y la termogénesis (producción de calor debido a las reacciones oxidativas que se llevan a cabo en la mitocondria producto de la pérdida del gradiente de protones entre la matriz y el espacio intermembrana mitocondrial debido a la acción de un desacoplante = termogenina “calor en la piel”). El paciente presenta una presión arterial de 150/80 mmHg (alta), una frecuencia cardíaca de 116 latidos/min (alta) y una temperatura de 38.3 ºC (febril). Asimismo T3 y T4 estimulan a través de su mecanismo de acción a nivel de la expresión génica, de factores orexigénicos e inhiben la expresión de los anorexigénicos lo cual tendrá como consecuencia una estimulación del apetito, pero una pérdida de peso asociada a todas las reacciones anteriormente explicadas (lipólisis, proteólisis, entre otras) y van a lograr disminuir a un largo plazo la secreción tanto de insulina como de leptina producto de la pérdida de grasa y masa corporal. La represión génica de factores de transcripción tanto de leptina como de insulina así como la reducción de las reservas de grasa (influencia en adipoquinas), va a producir que llegue información al hipotálamo acerca de la disminución en niveles de adiposidad en el tejido adiposo y por tanto como respuesta se producirá una hiperfagia (aumento del consumo de alimentos asociado al aumento de apetito) que intentará reponer a niveles grasos adecuados dicho tejido.
Sistema de regulación a corto plazo
En la regulación de peso corporal a corto plazo podemos encontrar agunas hormonas que dependen del control del tallo encefálico y el hipotálamo cuya señalización regula la saciedad en el período de ingesta. Estas son la ghrelina y colecistoquinina junto con el péptido YY. Así como también podemos encontrar otras asociadas a acciones tanto paracrinas como endocrinas que se encuentran ubicadas en el íleon e intestino grueso como lo son GIP y GLP1
Con respecto a la ghrelina, es un péptido elaborado en el estómago y a mayores concentraciones en el fundus gástrico es liberado por las contracciones estomacales y en condiciones de ayuno o justo antes de comer, provocando una señal relacionada a la ingesta de alimentos, es decir provoca un aumento en el apetito. En condiciones normales se libera entre comidas, que son períodos de corto plazo (3-5h), asimismo en ayuno prolongado es liberada en grandes cantidades para estimular al organismo a ingerir alimentos. Esta hormona posee dos receptores principales unos se encuentran en la hipófisis donde la ghrelina ejerce otra de sus funciones asociadas al crecimiento, mientras que los que se encuentran en el núcleo arcuato del hipotálamo regulan el apetito.
En cuanto a la colecistoquinina y el péptido YY (PYY), estas hormonas son secretada por las células I enteroendocrinas del estómago, intestino delgado (mayormente en el duodeno) y el colon justo después de la ingesta calórica en respuesta a la entrada de alimentos en el tubo digestivo y su llegada al estómago, los niveles de PYY permanecen elevados durante unas pocas horas luego de ingerir alimentos y son captados por el núcleo arcuato del hipotálamo como una señal de saciedad lo cual inhibe la secreción de NPY cuya función fue explicada anteriormente, produciendo de esta manera una disminución en el apetito. En cuanto a la colecistoquinina, esta hormona juega un papel muy importante puesto que estimula la secreción de jugo pancreático y bilis hacia el duodeno para la digestión de los alimentos, y además de ello, origina la distensión del píloro, para permitir el paso de los alimentos del estómago hacia el duodeno, posteriormente, al comenzar la digestión, progresivamente amplifica una señal hacia el núcleo ventromedial del hipotálamo de saciedad para disminuir la ingesta de alimentos.

Asimismo podemos encontrar también en este sistema de corto plazo a las hormonas GIP (producidas por las células K de intestino delgado) y GLP1 (producida por las células L del intestino grueso) estas hormonas responden a la entrada de comida a los órganos intestinales y es en este momento que se activan su mecanismo de acción el cual cosiste en promover la liberación de insulina e inhibir la de glucágon a nivel pancreático, como ya nombramos anteriormente, la insulina producirá una respuesta de saciedad en el organismo en vista de que las necesidades de ingesta asociadas a la entrada de comida, están satisfechas. Aquí te presentamos un video asociado a la regulación de estas hormonas; ha sido doblado en inglés, y como adición tiene subtítulos en portugués.
En conclusión, entre los diversos mecanismos de control del apetito, podemos encontrar estos dos sistemas, los cuales son los mas importantes a la hora de regular la ingesta de alimentos.
A continuación se presentará un video en inglés que detallará la acción de estas hormonas, esperamos que lo disfruten.